España prohibe fumar en espacios abiertos para reforzar la protección de la salud pública
Con el lema "Más espacios sin humo", el Gobierno de España ha aprobado este martes, en Consejo de Ministros y a propuesta del Ministerio de Sanidad, una ampliación de la normativa antitabaco que prohíbe fumar y vapear en nuevos espacios públicos al aire libre, con el objetivo de reforzar la protección de la salud de la población frente al humo y a los aerosoles de nicotina.
La nueva regulación extiende la prohibición a las terrazas de bares y restaurantes, playas, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, estadios y otros recintos donde se celebren eventos públicos, incluso cuando se desarrollen al aire libre. Asimismo, no estará permitido fumar o utilizar cigarrillos electrónicos en parques infantiles ni en un radio inferior a 15 metros de los accesos a hospitales, centros de salud, escuelas, universidades y otros centros educativos.
La normativa también afecta a andenes, estaciones y paradas del transporte público, así como a los vehículos destinados al uso laboral, salvo aquellos de utilización exclusivamente personal. Con estas medidas, el Ejecutivo pretende reducir la exposición involuntaria al humo del tabaco y avanzar hacia una sociedad con menos riesgos para la salud.
La legislación se aplica a toda la población, incluidos los mayores de 18 años, quienes únicamente podrán consumir tabaco o dispositivos de nicotina en los lugares expresamente autorizados por la normativa vigente.
La decisión ha generado reacciones divididas. Diversas organizaciones sanitarias y una parte importante de la ciudadanía han respaldado la iniciativa al considerar que contribuirá a disminuir las enfermedades asociadas al tabaquismo y protegerá especialmente a menores y personas vulnerables.
Sin embargo, representantes del sector hostelero y de la industria del tabaco han mostrado su rechazo al considerar que la ampliación de las restricciones limita la libertad de los fumadores y podría tener un impacto económico negativo. Según datos del sector, la actividad vinculada al tabaco genera más de 800 millones de euros anuales, por lo que algunos expertos advierten de que la reducción de los espacios habilitados para fumar podría repercutir en esos ingresos.