El general Horta N’Tam asume la presidencia de transición en Guinea Bissau y promete un mandato de un año

El general Horta N’Tam Na Man ha sido investido este viernes como presidente de transición de Guinea Bissau, un día después del golpe de Estado que derrocó al mandatario Umaro Sissoco Embaló. La nueva autoridad militar dirigirá un gobierno provisional cuyo mandato, según el propio general, se extenderá durante un período de un año.

El anuncio tuvo lugar a través de un comunicado televisado emitido por el autodenominado Alto Mando Militar para la Restauración del Orden. La institución castrense justificó la intervención alegando “graves irregularidades” en el proceso electoral del pasado 23 de noviembre, cuyos resultados preliminares debían darse a conocer el jueves.

El golpe se produjo en pleno recuento de votos, después de que tanto Embaló que buscaba la reelección como su principal rival, Fernando Dias, de 47 años, se autoproclamaran vencedores. Dias, un político emergente que había ganado protagonismo en los últimos meses, era considerado el principal contrapeso al presidente derrocado en una elección marcada por denuncias de tensiones y opacidad.

Desde el miércoles, el paradero de Embaló continúa siendo incierto. En declaraciones ofrecidas a medios franceses antes de su desaparición, el presidente aseguró haber sido arrestado por militares tras registrarse disparos en las inmediaciones del palacio presidencial. No obstante, la junta militar no ha ofrecido información sobre su situación actual.

La oposición sostiene una versión distinta. Fernando Dias afirmó que el supuesto golpe y la detención del mandatario habrían sido “fabricados” para impedir el anuncio de unos resultados electorales desfavorables para Embaló. Las acusaciones, sin embargo, no han podido ser verificadas de manera independiente.

El clima de incertidumbre genera preocupación entre la ciudadanía y la comunidad internacional, especialmente ante los antecedentes en la región. Casos recientes como los de Chad, Gabón o Guinea Conakry han mostrado que las juntas militares que prometen transiciones breves suelen prolongar su permanencia en el poder, debilitando aún más las instituciones democráticas.

Pese a la promesa del general Horta N’Tam de entregar el poder en un año, sectores sociales y analistas políticos dudan de la credibilidad del compromiso. Guinea Bissau, situada en una zona estratégica del África Occidental, enfrenta nuevamente un escenario de inestabilidad que amenaza con profundizar la fragilidad de su sistema político.

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