España y Marruecos proyectan un túnel submarino de 42 kilómetros para unir Europa y África

Los gobiernos de España y Marruecos han retomado con fuerza el histórico proyecto de construcción de un túnel submarino de 42 kilómetros bajo el estrecho de Gibraltar, una infraestructura que busca conectar ambos países mediante una red ferroviaria estratégica entre Europa y África. El coste total del proyecto se estima entre 15.000 y 30.000 millones de euros.

La iniciativa, considerada una de las obras de ingeniería más ambiciosas del siglo XXI, volvió a activarse oficialmente en abril de 2023, después de permanecer paralizada durante más de una década debido a dificultades técnicas, financieras y administrativas. Desde entonces, ambos Ejecutivos han intensificado los estudios geológicos y ferroviarios necesarios para hacer viable el proyecto.

El túnel estará destinado exclusivamente al tráfico ferroviario y tendrá una longitud total de 42 kilómetros, de los cuales 27,7 kilómetros discurrirán bajo las aguas del estrecho de Gibraltar. Según los estudios preliminares, la infraestructura alcanzará una profundidad máxima de 475 metros y contará con una pendiente aproximada del 3 %.

Los ingenieros han elegido finalmente la denominada ruta del Umbral de Camarinal, considerada la opción técnicamente más segura y viable tras años de análisis de distintas alternativas. Esta zona presenta condiciones favorables para la perforación, aunque continúa siendo un desafío debido a la actividad sísmica y a la complejidad geológica del estrecho.

Para garantizar la seguridad y estabilidad de la futura conexión, varias empresas especializadas ya trabajan en estudios técnicos sobre el comportamiento tectónico y las características del subsuelo marino. Entre los principales retos figuran la perforación en terrenos inestables, la elevada presión submarina y la coordinación de las normativas ferroviarias entre ambos países.

El impulso político y económico al proyecto también se ha reforzado en los últimos años. La empresa pública española Secegsa, encargada de evaluar la viabilidad de la obra, recibió en 2024 una financiación de 4,7 millones de euros, parte de ella procedente de fondos europeos. Además, en marzo de 2026, el Gobierno español aprobó otros 1,73 millones de euros para nuevos estudios técnicos relacionados con la infraestructura.

El coste total del proyecto aún no ha sido definido con exactitud, aunque las estimaciones actuales sitúan la inversión entre 15.000 y 30.000 millones de euros. La construcción se desarrollaría en dos fases: primero se habilitaría una galería única con doble sentido de circulación y posteriormente se construiría un segundo túnel paralelo para ampliar la capacidad ferroviaria.

Si los plazos previstos se cumplen, la conexión ferroviaria entre España y Marruecos podría entrar en funcionamiento a partir de 2040, consolidando un nuevo corredor estratégico para el comercio, el turismo y la cooperación entre ambos continentes.

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Justo Enzema-Nzá

Licenciado en Ciencia de Información y Periodismo por la UNGE. Está muy ligado al periodismo de investigación. lleva trabajando en los medios de comunicación nacionales desde 2014.

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