Chad decreta el estado de emergencia tras un mortífero ataque de Boko Haram

El Gobierno de Chad ha decretado un estado de emergencia de 20 días en la región del lago Chad, después del ataque perpetrado esta semana por presuntos combatientes del grupo yihadista Boko Haram contra una base militar en Barka Tolorom, en la cuenca del lago Chad. El asalto dejó al menos 23 soldados muertos y otros 26 heridos, según el balance oficial difundido por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas chadianas.

La medida fue aprobada durante un Consejo de Ministros extraordinario presidido por el jefe de Estado, Mahamat Idriss Déby. La sesión comenzó con un minuto de silencio en homenaje a los militares fallecidos y estuvo centrada exclusivamente en la situación de seguridad en la zona, considerada uno de los principales focos de violencia extremista en África Central y el Sahel.

El decreto permanecerá en vigor hasta el próximo 27 de mayo y contempla el refuerzo de las operaciones militares y de vigilancia en la región. Las autoridades chadianas buscan contener la creciente actividad de Boko Haram y de su escisión, el grupo Estado Islámico en África Occidental (ISWA), organizaciones responsables de numerosos ataques contra civiles y fuerzas de seguridad en los últimos años.

Tras el atentado, Déby condenó con firmeza la ofensiva y aseguró que su país mantendrá la lucha contra el terrorismo. “Ante la barbarie, Chad se mantiene firme, unido e inquebrantable”, declaró el mandatario. Asimismo, afirmó que “el oscurantismo nunca prevalecerá sobre la República” y prometió continuar las operaciones militares “con renovada determinación hasta erradicar completamente esta amenaza”.

La cuenca del lago Chad, situada entre Nigeria, Níger, Chad y Camerún, se ha convertido en uno de los principales escenarios de actividad yihadista en el continente africano. La fragilidad de las fronteras y las difíciles condiciones sociales han facilitado la expansión de grupos armados que operan en la región desde hace más de una década.

Durante los últimos años, las autoridades chadianas han lanzado diversas ofensivas militares para recuperar el control de las zonas afectadas y limitar la capacidad operativa de Boko Haram. Sin embargo, los ataques continúan representando una amenaza constante para la estabilidad y la seguridad regional.

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