República Centroafricana inicia el juicio contra el expresidente François Bozizé por presuntos crímenes de lesa humanidad

El Tribunal Penal Especial (TPE) de la República Centroafricana ha iniciado el juicio en rebeldía contra el expresidente François Bozizé, acusado de presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos entre 2009 y 2013 en instalaciones penitenciarias y militares de Bossembélé, una localidad situada en el centro del país.

Bozizé, de 79 años, reside actualmente en Guinea-Bissau tras abandonar la República Centroafricana en marzo de 2023. El exmandatario no compareció ante el tribunal, aunque estuvo representado por su equipo de defensa. Junto a él también están siendo procesados tres ex altos mandos militares: Eugène Barret Ngaïkosset, Vianney Semndiro y Firmin Junior Danboy, quienes permanecen bajo custodia judicial.

La Fiscalía sostiene que durante el periodo investigado miembros de la Guardia Presidencial y otros cuerpos de seguridad habrían cometido asesinatos, desapariciones forzadas, torturas, violaciones y otros actos considerados crímenes contra la humanidad. Según los magistrados del caso, existen “indicios graves y concordantes” que podrían comprometer la responsabilidad penal de Bozizé como superior jerárquico y líder militar.

La orden internacional de detención contra el expresidente fue emitida en febrero de 2024, tras una investigación centrada en los abusos denunciados en una prisión civil y un centro de entrenamiento militar de Bossembélé.

François Bozizé llegó al poder en marzo de 2003 mediante un golpe de Estado que derrocó al entonces presidente Ange-Félix Patassé. Posteriormente fue elegido en las elecciones de 2005 y reelegido en 2011. Su mandato estuvo marcado por conflictos armados recurrentes, tensiones políticas e inestabilidad en materia de seguridad.

Su caída en 2013, a manos de la coalición rebelde Séléka, desencadenó una grave crisis que derivó en una de las guerras civiles más sangrientas de la historia reciente del país. En respuesta, surgieron las milicias antibalaka, integradas mayoritariamente por cristianos, generándose enfrentamientos que dejaron miles de víctimas civiles.

En 2018, la ONU acusó tanto a los grupos Séléka como a los antibalaka de cometer crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. Más tarde, Bozizé fue vinculado a la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC), una alianza rebelde que desafió al gobierno del presidente Faustin-Archange Touadéra.

El proceso judicial representa el sexto gran caso examinado por el Tribunal Penal Especial y constituye un paso significativo en la lucha contra la impunidad por las graves violaciones de derechos humanos cometidas en la República Centroafricana desde 2003.

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