Nigeria declara el estado de emergencia ante el repunte de la inseguridad y los secuestros en el país
El presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, ha declarado este miércoles el estado de emergencia nacional en respuesta al alarmante incremento de secuestros registrado en las últimas semanas, especialmente en las regiones del norte y noroeste, donde operan el grupo yihadista Boko Haram y su facción disidente, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA).
“Ante la situación de seguridad emergente, he decidido declarar una emergencia nacional y ordenar un reclutamiento adicional en las Fuerzas Armadas”, anunció Tinubu, según medios locales.
La medida permitirá a las fuerzas de seguridad incorporar hasta 20.000 nuevos efectivos, elevando el contingente total a cerca de 50.000 soldados. Para acelerar el proceso, el Gobierno habilitará temporalmente las instalaciones del Cuerpo Nacional de Servicio Juvenil (NYSC) como centros de entrenamiento, un programa tradicionalmente destinado a jóvenes graduados.
“Compatriotas nigerianos, esta es una emergencia nacional y estamos respondiendo con un despliegue ampliado de tropas sobre el terreno, en particular en las zonas más afectadas por la violencia. Estos tiempos requieren unidad y colaboración. La seguridad de nuestra nación es responsabilidad de todos”, expresó el mandatario.
Tinubu también destacó el trabajo reciente de las fuerzas de seguridad, que en los últimos días lograron rescatar a decenas de personas secuestradas en diferentes puntos del país, entre ellas una veintena de estudiantes en el estado de Kebbi, en el noroeste. El presidente aseguró que las operaciones de búsqueda y liberación continuarán de manera intensiva.
Asimismo, instó a las autoridades estatales y locales a reforzar las medidas de seguridad en sus respectivas jurisdicciones. Solicitó, además, una mayor formación de nuevos agentes y la aplicación de criterios más estrictos para evitar la construcción de escuelas, centros religiosos u otras infraestructuras en áreas remotas que puedan facilitar ataques o secuestros.
Con esta declaración de emergencia, el Gobierno nigeriano busca frenar la creciente ola de inseguridad que golpea al país y restaurar la estabilidad en las regiones más afectadas por la actividad de grupos armados y redes criminales.