Umaro Sissoco Embaló se exilia en Senegal tras el golpe de Estado en Guinea Bissau
El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, ha concedido asilo político al depuesto mandatario de Guinea Bissau, Umaro Sissoco Embaló, quien llegó este jueves a Dakar “sano y salvo” tras el golpe de Estado perpetrado la víspera por un grupo de militares. La crisis estalló en un clima de fuerte tensión postelectoral, después de que tanto Embaló como el principal candidato opositor se proclamaran vencedores de los comicios celebrados el pasado fin de semana.
Según informó el Gobierno de Senegal, las autoridades ordenaron el envío de un avión oficial a Bissau para garantizar la evacuación del expresidente, medida adoptada tras la participación de Faye en la cumbre extraordinaria de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), convocada de urgencia para abordar la situación en el país vecino.
En un comunicado, el Ministerio senegalés de Asuntos Exteriores detalló que la CEDEAO acordó “una firme condena del intento de toma del poder por la fuerza”, así como un llamamiento al “restablecimiento inmediato del orden constitucional” y a la “liberación sin condiciones de Embaló y de todas las personas detenidas” durante la asonada. El bloque regional anunció, además, la creación de un comité de mediación destinado a supervisar la aplicación de estas medidas y facilitar una salida negociada a la crisis.
Durante su intervención en la cumbre, el presidente Faye subrayó “la necesidad absoluta de respetar el orden constitucional, proteger a la población civil y garantizar procesos electorales en un clima de paz y seguridad, conforme a los mecanismos regionales establecidos”. Asimismo, reiteró la disposición de Senegal a colaborar estrechamente con las instituciones africanas en favor del diálogo y la estabilidad en la región.
El Ejecutivo senegalés señaló que, desde el inicio de la crisis, Dakar ha mantenido una comunicación constante con los principales actores políticos y militares de Guinea Bissau, con el objetivo prioritario de asegurar la liberación de Embaló, de sus colaboradores y de otras figuras políticas detenidas, así como promover la reapertura de las fronteras cerradas tras el golpe.
Con Embaló ya bajo protección del Gobierno de Senegal, la CEDEAO y la comunidad internacional vigilan con atención la evolución de la situación en Bissau, donde aún reina la incertidumbre sobre los próximos pasos del liderazgo militar que asumió el control del país.