Gabón celebra una conferencia internacional sobre la iboga para revalorizar un rito espiritual y estratégico
Gabón acoge desde este lunes 12 de enero de 2026 en Libreville una conferencia internacional dedicada a la iboga y a su principal alcaloide, la ibogaína, con el objetivo de poner en valor este rito espiritual ancestral y explorar su potencial como recurso estratégico para el desarrollo sostenible del país. El encuentro se desarrolla bajo el lema “La iboga, raíz de Gabón, fuente de futuro sostenible”.
La conferencia fue inaugurada por el ministro de Medio Ambiente, Aguas y Bosques, Maurice Ntossui Allogo, y está organizada por la Agencia Gabonesa para el Desarrollo de la Economía Verde (AGADEV), en colaboración con la organización Americans for Ibogaine. Durante dos días, el evento reúne en la capital gabonesa a responsables de políticas públicas, científicos internacionales procedentes, entre otros países, de Estados Unidos, investigadores, curanderos tradicionales y representantes de pueblos indígenas.
El principal objetivo del foro es sentar las bases de un marco ético, regulatorio y sostenible que permita la cosecha, el estudio y la comercialización de la iboga y la ibogaína, garantizando al mismo tiempo la protección de los ecosistemas y la preservación del conocimiento tradicional. En su discurso inaugural, el ministro Ntossui Allogo advirtió que, pese a su importancia cultural y estratégica, el sector de la iboga sigue careciendo de una estructura sólida, lo que lo expone a riesgos como la sobreexplotación del recurso y la apropiación indebida del saber ancestral gabonés.
Considerada una planta sagrada en varias comunidades del país, la iboga es reconocida por sus potentes propiedades terapéuticas. Según los expertos, se le atribuyen beneficios en el tratamiento de numerosas dolencias, incluidas las adicciones, lo que ha despertado un creciente interés científico a nivel mundial y ha dado lugar a múltiples proyectos de investigación.
Para los promotores del evento, la ambición va más allá del desarrollo de una molécula o de una industria emergente. “Queremos producir, estudiar y compartir la iboga y la ibogaína de manera responsable, equitativa y sostenible, trabajando junto a líderes tradicionales, investigadores y emprendedores”, explicó Stéphane Lasme, copromotor de la conferencia.
Uno de los momentos más destacados del encuentro fue la presentación pública de la planta de iboga a cargo del pueblo pigmeo Babongo, símbolo del vínculo entre el conocimiento ancestral y la ciencia moderna que esta conferencia aspira a consolidar, tendiendo puentes entre las comunidades locales y la comunidad internacional.